Impuestos digitales en el mundo

Los impuestos digitales a través del mundo

El mundo de los impuestos digitales está cambiando a pasos agigantados.

Hace algunos meses te dábamos las claves más relevantes acerca de la nueva ley de IVA de la Unión Europea para productos y servicios digitales.

Como recordarás, desde el 1 de enero de 2015, si vendes bienes digitales a clientes de la UE, tienes que aplicar en tus facturas el IVA del país donde reside tu cliente.

Pero la ley de la UE no es la primera ni será la última dirigida especialmente a la venta de productos y servicios digitales.

Cada vez más países están aprobando nuevas leyes en este sentido. Ningún gobierno quiere perder su trozo del pastel impositivo en un mundo donde las fronteras son cada vez más difusas, especialmente para las grandes corporaciones.

El principal objetivo de este tipo de impuestos es gravar el consumo de productos y servicios digitales de los ciudadanos de un país, independientemente de donde se encuentra el vendedor de dichos productos. Es decir, si vendes tus productos digitales a un consumidor que se encuentre en un país extranjero con impuestos digitales, tienes que aplicar el IVA vigente en dicho país y periódicamente abonar todo el impuesto que hayas recolectado a las correspondientes autoridades fiscales.

En este artículo te voy a contar resumidamente cuáles es el estado de los diferentes impuestos digitales en el mundo.

Impuestos digitales actualmente en vigor

Desde que Noruega aprobara el primer impuesto sobre productos digitales en el año 2011, ya son varios los países que tienen leyes similares.

Si vendes en cualquiera de los siguientes países, debes estudiar detenidamente si cumples las condiciones para cobrar impuestos digitales.

Noruega

Noruega fue el primer país del mundo en aprobar una ley de impuestos al consumo sobre productos y servicios digitales.

Dicha ley entró en vigor en julio de 2011 y afecta a todos los negocios que vendan más de 50.000 NOK (aprox. 5.300 EUR) al año en productos digitales a particulares residentes en el país nórdico.

En el caso de negocios B2B, es el cliente el que se encarga de contabilizar el IVA en sus libros.

Actualmente, el IVA noruego es del 25%.

Para más información, puedes consultar el portal de la agencia tributaria noruega: VOES Norway.

Sudáfrica

Sudáfrica introdujo su ley de IVA sobre productos digitales en julio de 2014.

El límite anual para empezar a cobrar dicho impuesto es de 50.000 ZAR (aprox. 2.900 EUR).

A diferencia de otros países, en Sudáfrica no se hace diferencia entre ventas B2C y B2B. Tanto empresas como particulares están sujetas a pagar un 14% de IVA local.

Unión Europea

En enero de 2015 entró en vigor la ley de IVA digital dentro de la Unión Europea.

Al contrario que en otros países, no existe ningún límite anual para empezar a cobrar dicho impuesto. Por lo tanto, desde el primer euro tienes que aplicar el IVA en todas tus ventas dentro de la UE.

El tipo impositivo a aplicar depende del país de residencia del comprador.

Eso obliga a los vendedores a verificar la localización del comprador durante el proceso de venta. La ley exige tener al menos dos pruebas no contradictorias de dicha localización. Estas pueden ser:

  • su dirección de facturación
  • su dirección IP
  • la localización del banco a través del que ha pagado
  • el país de la tarjeta SIM
  • la localización de la línea fija desde donde ha comprado otros datos comerciales relevantes (por ejemplo, tarjeta de compra)

Si el cliente es una empresa, entonces no se aplica IVA y es el comprador el que tiene que aplicar el impuesto en sus libros contables.

En este sentido, solo se considerarán empresas aquellos clientes que tenga un número de operador intracomunitario válido.

Podrás encontrar más información al respecto en nuestro artículo sobre el IVA digital en la UE.

Japón

En octubre de 2015 entró en vigor la ley de IVA digital en el país nipón. El límite anual para cobrar dicho impuesto es del 10.000.000 JPY (aprox. 86.400 EUR).

Cosas que necesitas saber:

  • El tipo impositivo es del 8%.
  • El impuesto debe aplicarse en todas las ventas de productos digitales a particulares japoneses.
  • Los vendedores extranjeros deben registrarse previamente en la agencia tributaria japonesa.
  • En las transacciones B2B, el comprador es el que tiene que aplicar dicho impuesto en su contabilidad.

Al igual que en otros países, la definición de productos o servicios digitales es bastante amplia. En este artículo podrás encontrar más información al respecto (en inglés).

Corea del Sur

Corea del Sur es uno de los países tecnológicamente más avanzados del mundo. Casi el 90% de su población tiene un teléfono inteligente y el consumo de productos digitales es muy alto.

Por lo tanto, no es ninguna sorpresa que este país también sea uno de los pioneros en el establecimiento de este nuevo tipo de impuestos digitales.

Algunas de las claves a tener en cuenta son:

  • El tipo impositivo es del 8%.
  • Al igual que en la UE, no existe límite anual para cobrar dicho impuesto. Hay que aplicarlo desde el primer momento en que vendes un producto o servicio digital a un residente surcoreano.
  • Los impuestos recaudados deben pagarse trimestralmente en una cuenta del Woori Bank de la agencia tributaria de coreana.
  • El impuesto debe abonarse en won surcoreanos.

Nueva Zelanda

El 1 de octubre de 2016 entró en vigor la nueva ley neozelandesa de IVA (localmente conocido como GST) para productos digitales.

El tipo impositivo es del 15% y debe aplicarse por todos los negocios que superen anualmente los 60.000 NZD (aprox. 39.500 EUR) en ventas de productos digitales dentro del país austral.

De igual forma que la normativa de la UE, es necesario recopilar al menos dos pruebas no contradictorias de la localización del cliente (p.e. la dirección de facturación, la dirección IP, el país de la tarjeta de crédito, etc.).

Impuestos digitales que están por llegar

Siguiendo la estela de los países anteriores, otros gobiernos mundiales están estudiando o están a punto de aplicar impuestos similares a la venta de productos digitales a sus ciudadanos. Aquí tienes algunos de ellos:

Australia

Australia tiene previsto introducir su ley de impuestos digitales en julio de 2017.

La también conocida como «tasa Netflix» pretende contrarrestar las ventas exentas de impuestos de productos digitales a residentes australianos por parte de corporaciones extranjeras para que, al menos, compitan en igualdad de condiciones con las empresas locales.

El IVA australiano actual es del 10%.

Canadá

Canadá está estudiando la aprobación de una nueva ley de IVA para productos digitales. Se convirtió en uno de los temas estrellas de la campaña electoral del 2015, pero parece que no ha habido grandes avances desde entonces.

Sin embargo, existen muchas voces que abogan por implantar dicho impuesto para fomentar la industria de contenidos locales. Y visto el camino que están tomando el resto de países de la Commonwealth, no será de extrañar que haya avances en este sentido relativamente pronto.

Rusia

Rusia planea implantar su ley de IVA a productos digitales a partir del 1 de julio de 2017, y es muy probable que utilice el mismo sistema que ha desarrollado la UE.

El impuesto será del 18% y requerirá que los negocios foráneos se registren en la agencia tributaria rusa, aunque todavía quedan por definir cuáles son los procedimientos a seguir.

¿Cómo afectan estas leyes a los propietarios de negocios digitales?

Es evidente que el primer efecto que tienen estas leyes sobre los negocios digitales es un aumento de sus costes de administración.

Afortunadamente, estos costes se pueden aminorar con soluciones como Quaderno, que implementan los mecanismos necesarios para cumplir con las normativas fiscales internacionales.

El segundo efecto importante que tienen estos impuestos es su influencia sobre el precio final de tus productos o servicios.

Todos sabemos cómo afecta a la venta la aparición de costes adicionales sobre los precios que mostramos a nuestros clientes.

Algunos optan por mostrar sus precios con impuestos excluidos. Eso garantiza que como vendedor siempre vas a ganar el mismo dinero, independientemente de los impuestos que tengan que pagar tus clientes.

Este sistema puede funcionar bien en negocio B2B, donde el comprador recuperará el IVA en sus declaraciones de impuestos.

Sin embargo, los negocios B2C pueden tener problemas de conversión con esta política de precios, ya que sus clientes son mucho más sensibles al precio y prefieren saber de antemano cuanto van a pagar.

En negocios donde los clientes son particulares es mucho mejor mostrar siempre los precios finales con impuestos incluidos, aunque ello implique que nuestros beneficios variarán en función de la ubicación del cliente.

Recuerda que, como negocio digital, estás obligado a conocer las normas fiscales que existen en los países donde operas.

Si estás pensando esquivar estas leyes porque piensas que un país extranjero no tiene jurisdicción sobre tu negocio, ten presente que existen diferentes acuerdos entre países para el cumplimiento de las leyes tributarias y que un país extranjero puede reclamarte los impuestos que legalmente debes cobrar en su territorio.

En cualquier caso, para evitar problemas siempre te recomendamos consultar con un contable o con un experto en impuestos digitales en cada país extranjero donde tengas clientes.

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